lunes, 29 de abril de 2013

MÚSICA PARA UN ABRIL DE CUENTO: BLAUMUT

Fa poc temps que els escolto, aquest nou grup català que retroba algun dels sons perduts, que em transporta a un estiu de costa o a una carretera prop del mar.
Amb el seu primer disc "El turista" aterren al panorama musical i el video és també molt original.
Una cançó per tancar un mes de camins i llibres que s'acaba.



MÚSICA: QUARTET TO THREE

LaFutura
cr. Roser,60 (BCN)
27/04/2013
21.30 h


La música continúa siendo uno de los motores de mi vida, creo que siempre la he llevado incorporada de serie en mi organigrama neuronal y la verdad no hay día que no la escuche. El sábado me lleve a mi amigo Charlie (un experto musical y batería) a un concierto en LaFutura. Un concierto que quiero destacar por el ambiente de petit comité y la frescura de los músicos. Cuántas veces se puede disfrutar de cuatro buenos músicos y que a la vez te transporten a un espacio ideal.
Quartet to Three mezcla de Free, grunge, pop y un poquito de jazz (Mauro Paganini: guitarra,Feliciano Garcia: saxo tenor, Claudio Infierno: bajo y Igor Binsbergen: batería)  nos ofrecieron  una serie de temas para no pensar, para relajarse, para disfrutar del momento y gozar de la música en esencia pura.
Un concierto experimental y de fusión trabajado.

POESÍA: ALBA GONZÁLEZ

Tengo que darle las gracias al Comandante Frattarola por pasarme el sabádo un libro de poemas de una mujer totalmente desconocida para mi, la nueva poética que se instaura con fuerza y que es digna de mención en este espacio que mes a mes se cruza con las palabras y los versos.
Continuaremos como siempre investigando en este campo.


Anárquica distribución de elementos

Una autobiografía es la suma de las mentiras que se pueden contar.
Yo soy tres elementos en desorden:

la niña participando en pruebas de cross,
sin poder dar marcha atrás, saltar la cinta, detener el paso;
la niña que odia el deporte porque en él no se puede perder

la adolescente acomplejada por no ser bonita,
lista sí, pero con las piernas demasiado grandes;
piernas que ni siquiera me sirvieron para correr

la mujer (joven, oscura) que aún fuma a escondidas,
elige los libros que quiere leer, la forma de abrocharse las camisas, la barra de labios;
las agujas del reloj decidiendo por ella sus pasos inseguros.

Mi autobiografía es la suma de las veces que mentí,
las que lloré,
las traiciones y soledades que vi a mis pies,
que regué en silencio.

Mi autobiografía es un fracaso inicial, la certeza de la muerte.
Asumir el absurdo para ver
los estragos que en vosotros causa la esperanza.

De La urbanidad del ladrón

CITAS: GEORGE SAND

"Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado"

sábado, 27 de abril de 2013

CIEN POR CIEN QUIQUE GONZÁLEZ


BARTS
26/04/2013
Festival de Guitarra de Barcelona
Avg. Paral.lel,62   21.00 h

Otra noche de concierto con Quique González. Muchas, muchas ganas en las caras de los que se van acercando al Arteria Paral.lel ahora Barts y antes excepcional Studio 54, donde me había colado en alguna noche de aquellas para recordar.
Aforo completo. Bastante puntual saltó al escenario con un Bona nit, Com esteu?. Y empezó desgranando temas de su último disco Delantera Mítica. Un Quique cómodo, relajado, dueño del escenario, seguro, que se fue creciendo a medida que pasaban los minutos y que nos sorprendió y acabó demostrando que aquel concierto era cien por cien marca de la casa, que ese nuevo sonido Nashville le sentaba bien, pero que muy bien.
Dos horas y media de música exultante de buenas vibraciones y con una nueva banda que demostró que estaban a la altura,  Edu Ortega y Pepo López a las guitarras, mientras que dos de los integrantes de Señor Mostaza, Alejandro Climent, ‘Boli’, al bajo y Eduardo Olmedo, a la batería; completan el cuarteto. Casi, casi la sensación de tener el cielo en la palma de la mano.
Poco a poco fueron cayendo uno a uno: La Fábrica, Parece Mentira, ¿Dónde está el dinero?, Viejos capos para continuar con Restos de Estoc, una espectacular Caminando en Círculos, Cuando estés en vena que nos supo a gloria con ese toque de violín. Una Delantera mítica de emoción desatada, otra grande Torres de Manhattan, primera vez que la escucho en directo, No encuentro a Samuel con mandolina y violín.
Luego llego un repaso a los clásicos reversionados con fuerzas renovadas y que nos tocaron el corazón: Palomas en la Quinta, Pájaros Mojados (estilo country Nashville), Hasta que todo te encaje, La ciudad del viento,  39 grados con un Quique animadisimo, en su salsa, recitando fragmentos de Charles Bukowski.
Y uno de los momentos de la noche, ¿Es tu amor en vano?. Pedazo de versión maestro,  escalofriante la gente pidiendo silencio para oír a Quique, otro gritando romántico y sólo su voz aterciopelando la guitarra.
Después comenzaron las dedicatorias personales adjudicadas a mis acompañantes, Emrac y Charlie se quedan con Aunque tú no lo sepas.  Las chicas son magníficas, Kamikazes enamorados, Suave es la noche (utilízame, esta me la quedo para mí, increíble Quique). Miss camiseta mojada, Hotel Los Angeles (rockera y brutal), la trepidante Tenía que decírtelo, la dedicada al poeta Frattarola:  la inigualable Salitre.
Y casi, casi en la última parte cuando teníamos a un Quique que se comía literalmente el escenario Dallas-Menphis, Su dia libre (ya convertida en un clásico y acompañada de silencio sepulcral).
Y para acabar, cuando ya esto empezaba a tocar a su fin,  nos despedimos con un hasta pronto de este gran músico y persona  nos cayeron una espectacular Vidas cruzadas (mi sintonía en el móvil, creo que descubrir esta canción me marcó) y una insuperable Los conserjes de noche.
Y ojala te volvamos a ver pronto por aquí (por Barna), en un café leyendo el Ás, con tu guitarra en un tren a las tres de la mañana, buscando a Samuel, en la ruta  imaginaria a tu Nashville o sentado en la hierba en un simple parque de cualquier lugar que no sea Madrid.
Esta noche hemos disfrutado quizás del mejor Quique hasta ahora. Ya todos sabemos que estás de vuelta.
No te olvidamos, imposible y recuerdos a Cayetana, esa pantera enblemática.

jueves, 25 de abril de 2013

POST SANT JORDI


Un Sant Jordi més a una ciutat, Barcelona, que surt al carrer en massa amb l'excusa de comprar un llibre, de comprar una rosa o manifestar-se per un desig cada vegada més evident d'una merescuda independència.
Un dia de bon temps, d'un sol que il.lumina les Rambles, els Passeigs, els carrers que limita un espai-temps, 23 d'abril.
Encara que la realitat sigui això una excusa, per a que tothom (intrusisme deleitant)  pugui publicar un llibre: mediàtics, televisius, polítics, esportistes... i comprovar que malauradament la nostra taxa de lectors va caient poc a poc.
En molts casos aquests llibres quedaran oblidats a sobre d'una taula i/o molts ni tan sols s'arribaran a obrir. Tot i que, s'ha de dir que els llibres també s'han convertit en un objecte de luxe. Caldria valorar el global del que es paga.
En contra d'aquest boom, escriptors seriosos (incansables treballadors)  que defensen la seva carrera, la seva forma de pensar, de transmetre, d'aconseguir que molts s'identifiquin i es trobin atrets per la lectura.
Una lectura que implica moltes coses però no deixa d'ésser un fet cultural,  un fruir del que llegeixes en paper o digital (endinsar-se en altres móns que ens omplin), que ens fa potser més lliures, més oberts, més entenedors.
Però per als lletraferits és un dia per regalar, per omplenar de lletres i literatura la vida de tots aquells amb qui la compartim. La Festa del Llibre i de les emocions.
Vaig deixar-me emportar per l'onada de Rambla Catalunya dos cops. La primera, temps destinat per dinar, xerrar i viure l'ambient amb una editora amiga i la segona, em vaig arribar fins a la paradeta de La Central per gaudir de la signatura de llibres d'un escriptor i amic que em fa sempre retrobar-me amb la bona literatura. L'Edson Lechuga signava al seu primer Sant Jordi i es mereixia que tots aquells que hem gaudit del seu bon savoir faire l'acompanyessim.
Va ser un moment d'aquells per recordar, per tornar a viure potser en un altre Sant Jordi.
En un altre temps, que haurem de plantejar-nos moltes coses i que tant de bo continui sent amb la inseparable i incomparable  companyia dels llibres.


sábado, 20 de abril de 2013

TEATRE: L'ESTRANGER

Albert Camus
Teatre Lliure de Gràcia
20.30 h


Excepcionals Francesc Orella i Ferran Carvajal en aquesta treballada i sorprenent adaptació de Camus.
No tot está inventat i dóna gust trobar-se amb una visió diferent de com representar una obra i donar-li valors afegits que la converteixen en una petita obra mestra i que fan que la gaudeixis cent per cent durant el temps que pots asimilar el context i el més enllà que quedarà en el teu enteniment i que et farà preguntar-te sobre el que has captat, sentit i fruit.
Una reflexió personal sobre les nostres situacions també davant el món, el que ens envolta, com volem o no interaccionar,  les nostres relacions personals, el ser inclós o no en un món complementari al d'un mateix, com entenem la vida, els dubtes, les incerteses i que representa certament per a nosaltres mateixos la vida.
Un plaer aquesta hora i mitja de sensacions.

PIEDRA DE CARNE


Nicolás llegó al pequeño pueblo con su cuaderno de dibujo y su mochila después de un largo e intenso viaje por Italia. El atardecer le transportó por las diminutas y empinadas calles y decidió que se quedaría allí unos días. La atmósfera y la calma le parecían propicias para acabar allí su aventura antes de regresar a Barcelona, antes de retomar su vida en la ciudad, de perderse en sus noches sin dormir y de someterse a la metódica rutina de una cotidianidad censurada, que no le prometía nada nuevo.
Encontró un hostal regentado por una mujer de aspecto algo curioso, con sus gafas de concha y una bufanda a rayas, indescriptible para un mes de agosto sofocante como aquel.
―¿Viaja sólo?― le preguntó ―Aquí tenemos rincones fantásticos para dibujar observando el cuaderno que descansaba encima del mostrador de recepción.
Nicolás no se sorprendió y recorrió visualmente las paredes de la entrada recubiertas de fotografías de plazas, de puertas, de ventanas con flores y se sintió todavía más satisfecho de la elección por un momento.
Descargó la mochila en su habitación y se propuso una cena frugal en algún establecimiento de la población.
Cuando salió del hostal la noche había cubierto las calles y el aroma de jazmín y rosa deleitaba sus sentidos. Caminando se perdió.
De pronto al doblar una esquina, llegó a sus oídos la risa de unos niños pero no alcanzó a percibir desde donde se emitía. Continuo caminando y apresuró el paso para aproximarse y descubrir de donde provenían. En la siguiente calle le pareció observar una luz blanca y pudo vislumbrar la silueta de tres niños reales. Las figuras se movían dentro del haz de luz y corrían hacía una plaza que se divisaba al fondo, al final de la calle.
Nicolás corrió en pos de aquella aparición, de aquella deslumbrante luz. Cuando los niños llegaron ante la fuente se apoyaron en el reborde y asombrosamente se convirtieron en piedra, se fusionaron con la estructura de la fuente y poco a poco la luz se fue apagando, mezclándose con la noche, con una oscuridad que los engullo delicadamente.
Nicolás llegó ante la fuente y no pudo entender lo que había sucedido. Paralizado extendió su brazo lentamente y aproximó su mano hacía el conjunto de niños, piedra de carne. Al tocar sus cabezas sintió un calor, una energía menguante que iba desapareciendo hasta devolverle solamente una sensación de frío inesperado.
Se quedó allí quieto, contemplando la escena mucho rato.
No tenía a quien contar lo sucedido y acabó decidiendo regresar al hostal para descansar e intentar dormir  aunque ya sabía que sería casi imposible.
Por la mañana se instaló en el café de la esquina de la plaza y cuál fue su asombro cuando los niños continuaban petrificados, adheridos a la fuente en la misma posición en que los había dejado por la noche.
Preguntó al camarero sobre la fuente pero no le supo dar razón sobre la historia y lo más extraño, él sólo veía una fuente. No sabía sobre que niños le preguntaba.
No podía dejar de comprobar que continuaban en su sitio y que de la fuente no brotaba ni una sola gota de agua.
Decidió recuperar su idea de disfrutar como un turista más y se fue a recorrer el pueblo y los alrededores para aprovechar sus últimos días sin olvidarse ni de la fuente ni de los niños.
Durante tres noches observó el idéntico espectáculo, cada día las figuras se convertían en piedra y el misterio incrementaba su curiosidad.
En su último día decidió actuar y se plantó a esperar delante de la fuente justo en el sitio dónde los niños acababan su recorrido.
Al oír sus risas cercanas, el nerviosismo y el miedo se apoderó de la situación y sólo pudo reaccionar cogiendo su cuaderno, abriéndolo como parapeto ante la luz cegadora, blanca e intensa que se dirigía hacía él.  A pesar de aquel terror que sentía, quería experimentar lo que pasaba.
Todo sucedió muy rápido. El haz de luz lo envolvió junto a los niños, sintió un calor intenso y luego nada. La oscuridad total llegó a la plaza.
De la fuente empezó a brotar agua.

La niña recogió del suelo el cuaderno que descansaba al lado de la fuente, tocó el agua limpia y fresca con la punta de sus pequeños dedos y corrió hacía su madre que la esperaba sentada en la terraza del café de la esquina.
Al llegar junto a la mesa abrió el cuaderno, contempló curiosa los dibujos sobre paisajes y pueblos. Se paró en la hoja donde aparecía una plaza con una fuente, a la que se reclinaban tres niños. Uno de los niños dibujado se giró y le guiñó un ojo. Con una sonrisa le correspondió la niña  mientras su madre la besaba en la frente.
Era un día sofocante, en un pueblo cualquiera de la campiña francesa, en una plaza con una fuente de piedra, con un agua cristalina que musicaba el momento junto al arrullo de  las palomas en una banda sonora de verano.
Una mujer con una bufanda a rayas cruzaba con un carrito de la compra mientras  la niña y su madre abandonaban la plaza.
― Mamá ¿ me puedo quedar el cuaderno? preguntaba la niña a su distraída madre.
Lo que no se imaginaba es que en la página siguiente, a la que todavía no había llegado, se encontraba atrapado Nicolás, revolviéndose desesperadamente por salir del cuaderno, mientras luchaba contra una luz blanca.

El RACÓ DEL LECTOR

LES CHANTS DE MALDOROR
LAUTRÉAMONT



La referencia a este libro llego a mi por casualidad y su tema creo un cierto interés en mi subconsciente.
Desconocía totalmente su importancia como obra maestra de la literatura y su relación con los inicios de los pintores surrealistas.
La maldad como punto central, ese odio irreductible hacía el mundo y hacía uno mismo, la autodestrucción consentida. La crueldad en los actos de su protagonista Maldoror. La verdad que es un libro duro y difícil de leer, que va minando poco a poco tu ánimo pero no he descubierto en él nada que me separe de los tiempos actuales, de la maldad y crueldad que vive el mundo en el siglo XXI.
Y me hago muchas preguntas, ¿cómo nace este sentimiento?, ¿podemos llegar todavía a extremos más insospechados?, los horrores que relata tampoco crean un estado de satisfacción vital en el que los produce o verdaderamente llevan a un estadio aún más transitorio y penoso.
Podemos conseguir que lo que nos rodea, no nos afecte. Vivir en un mundo estéril.
Una literatura barroca, bien estructurada  y que me ha devuelto al buen hacer. De vez en cuándo da gusto leer libros así, con un autor tan auténtico y una afectación personal tan profunda.


NO CONFÍES EN NADIE
S.J.WATSON



Para desangustiar a mi alma, mi segunda lectura ha sido un best-seller fresco, opera prima de S.J.Watson que nos transporta también a un mundo psicológico para preguntarnos que pasaría si cada día cuando te despertarás  no recordarás quien eres. Una pregunta  para reflexionar seriamente.
El tema se complica cuando se introduce factores que enredan la trama y crean un clima de thriller interesante.
Una lectura rápida, sin buscar un valor literario más allá pero que desengrasa las neuronas.

martes, 9 de abril de 2013

IMATGE DE LA SETMANA


Nunca una sonrisa fue tan humana, estás vivo entre tus letras José Luis Sampedro