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miércoles, 18 de junio de 2014

BCN-CÓRDOBA

Las ventanillas de los trenes me transportan entre campos de carrascos y olivos a la frontera de la infancia con la sombra del paisaje de mi misma al que me voy acercando pasados los años.
Me mantengo ocupada observando a Clint Eastwood, como un padre poco ejemplar en la pequeña pantalla que flota sobre nuestras cabezas.
El servicio de cafetería llega dos horas después del anuncio de megafonía y los viajeros suben y bajan del tren, colocan, recolocan o sacan sus equipajes y localizan sus asientos todo dentro de un caos organizado.
Lo que me produce una melancolía incorregible es la relación entre la velocidad del tren y la de la vida. Cuando te das cuenta, ya no puedes frenar, el tren si. Modula los cambios apostando por un entendimiento con el tramo de vía. Mientras que los cambios irrumpen en la mía para dejar un espacio más vacío en la trastienda.
Mirar por la ventana me relaja, seguir el travelling lineal de la naturaleza en versión original, que no me interroga, sin prestar demasiada atención a lo que me pasa por dentro, a lo que poco a poco se resquebraja en la conciencia, somete las fuerzas y los pensamientos.
Sólo te cercioras que el movimiento forma parte del viaje cuando te desplazas por el pasillo y entras en el vagón-cafetería, donde las azafatas como integrantes de un conjunto infantil de bolos de plástico intentan mantener el equilibrio mientras sonríen y te entregan un café con leche y una cucharilla de diseño minimalista.
El problema viene después, esquivar a la multitud que se agolpa allí, salir ileso y sin mancha ya es otro tema.
Mi compañero de asiento continua desde hace tres horas pegado al teléfono intentando solucionar un tema con Claudia, ni siquiera cuando me deja pasar advierto el posicionamiento de mi invisibilidad frente a su persona.

Nada hace presagiar que los recuerdos se cuelen por las ranuras de los auriculares y que vea a mi padre sentado en el porcho de casa concentrado.

jueves, 3 de abril de 2014

MEMORIA ALIENA

Es fácil contemplar el paisaje desde el acomodado camino. Escuchar las campanas de la catedral. Ver desaparecer las nubes en los escaparates del barrio Viejo. Observar la vida de las ventanas. Escuchar el ruido de las calles, el bullicio de fondo. Sucumbir a un café con leche en la calle Llibreteria y perderse un rato entre los turistas para contemplar y percibir que la vida continua, que nada se para, que todo transcurre en una secuencia de movimientos ajenos a las secciones individuales y personales, a lo que nos pasa  por dentro, lo que atraviesa nuestras existencias y nos grita irremediablemente que no dejemos de movernos, de cambiar, de perseguir todo aquello que encienda  nuestras neuronas atrofiadas, que nos devuelva un papel protagonista en una película que no tendrá un final esperado.
Recordar que todo lo que sucede, sólo pasa una vez y que el misterio de captarlo o de dejarlo pasar a nuestro lado puede marcar el destino de nuestras pequeñas vidas.

Las cartas que descubrí cuando desmontaba el piso de mi abuelo me llevaron a Francia.
.........

Aquí comienza mi "Memoria Aliena",  de nuevo escribiendo

sábado, 1 de marzo de 2014

HERIDO MÁRMOL



Hay noticias que me devuelven la sonrisa estos días. Y esta última ha sido de las muy buenas. Quien nos lo iba a decir, el poeta que nos impactó con esos primeros poemas tan personales, en aquellos recitales a media luz, no hace mucho, publica de la mano de Suburbia a su primogénito literario.
El tiempo nos ha dado la razón, nos ha puesto de manifiesto un trabajo exhaustivo, constante y de búsqueda interior de un poeta que siempre nos ha tocado la fibra sensible.
Como amigo, de aquellos que te hablan claro, vitalista y buscador incansable.
Felicitarle por que su obra nos acompañara ahora ya inmortalizada para siempre en papel pero esperando que lleguen otros poemas que nos atrapen, que nos recuerden que la poesía es necesaria, que es su manera de expresar su mundo y que la lucha por manifestar este bien, a los cuatro vientos, ha de continuar.
Supongo que pronto llegará su presentación en sociedad, de momento, disfrute personal.

Mis más grandes felicitaciones al poeta.
Felicidades Ernesto.

domingo, 23 de febrero de 2014

BATERIAS Y CAFÉS

Este mundo continua siendo de locos. En el 75 % de los casos vivimos absolutamente pendientes de encontrar un enchufe, nuestras vidas dependen actualmente de una clavija, de un pequeño elemento que resucita a todos esos aparatos casi humanos que nos acompañan en nuestro día a día y que el no hallar les puede llegar a causar verdaderos traumas en algunos momentos (procesos de ansiedad, nerviosismo, depresión, estrés, angustia, una situación equivalente a un mono no terapéutico y que hace que más de uno pueda llegar a valorar su vida como de total infelicidad.
De vez en cuando explico historietas personales para resarcirme de mi carácter cerrado y más bien triste. Y es que lo ocurrido hace unas semanas tiene todos los puntos para ser considerado como tragicomedia visual.
Iba circulando en coche, por una ciudad, Sabadell, por una Gran Vía y me paro en un semáforo más de la ruta, cuando de pronto el coche decide que no quiere tirar más. La batería me juega una mala pasada y allí me quedé atascada en mitad de la calle, en mitad de la nada porque nadie es capaz de echarte una mano que en estos tiempos la desconfianza es la moneda de cambio por excelencia.
Por suerte llevaba el seguro al día y me cogieron el teléfono enseguida. Me dicen que tardará a venir la grúa más o menos una hora y me comunica la telefonista que me encuentro llamando a Argentina, que le diga exactamente mi ubicación.
Cuando parece que en una hora solucionaré el problema y la cosa parece ir bien, me doy cuenta que me estoy quedando sin batería en el móvil y que no podré ser localizada por la grúa.
Ni corta ni perezosa salgo del coche, lo cierro y me dispongo a entrar en el Hospital Taulí a dos minutos de donde estaba parada.
Al lado de la recepción una máquina vending de café, un teléfono de pared y un enchufe, mi salvación.
Todo arreglado me quedaré aquí cargando hasta que llamé el operario de la grúa. Pero a veces te encuentras con situaciones tan irreales que son difícil de creer y en las que te gustaría gritar "tragame tierra".
Me pasé tres cuarto de hora informando a la gente que pasaba por allí, de cómo funcionaba la máquina de café. Todo aquel que se acercaba, me miraba extrañado al verme y me preguntaba. Me hice una experta en tipos de cafés, cambios, niveles de azúcar y en descifrar los mecanismos de las otra máquinas de al lado.
Fue una situación ridícula y sobrenatural pero hasta aquí me han llevado los caminos de la tecnología.

viernes, 7 de febrero de 2014

SECUENCIAS-VI.2816

Volver a casa, aunque sólo sea para divisar la montaña que me vio crecer y despeinar los sentidos sin remordimientos.
Sentarme bajo una sabina y descansar por un rato los ojos en la ribera de árboles elegantes.
Tomar aliento en las calles en cuesta y contemplar como desapareces con el sol.
Someter mis recuerdos a una traición interminable.
Romper mi cuaderno de dibujo y volver a empezar. Retomar lo abandonado y no desvanecerme ante un paisaje que no me comprende.
No conciliar el sueño sin mezclarme con los trigos verdes de los campos.
Serenar el espíritu con la copa de tus labios.
No pisar los antiguos caminos.
Vivir sabiendo que no puedes oírme, que no puedes escuchar el sonido, el estruendo del cierzo sobre la ropa tendida que repica contra la pared.
No volver a escribir hasta que el alma desangrada me lo pida, hasta que la conciencia de la vida y de lo no perdurable me golpee contra la realidad.
Gritar muy fuerte por dentro hasta que el cielo se apague y la noche me alcance.

sábado, 18 de enero de 2014

DE VUELTA...

De vuelta a casa, de vuelta a este blog, lo irremediable se lleva dentro escondido, el dolor de la perdida se ahoga minuciosamente tras una capa de irreprochable sociabilidad. La vida te enseña que uno no vuelve a ser el mismo y que el insomnio se acrecenta para continuar respirando un tiempo hermoso que nos es concedido, del que nos beneficiamos quizás sin entender demasiado por que.
Los amaneceres de la existencia continúan estando llenos de nuevas oportunidades que uno no puede desaprovechar.

miércoles, 8 de enero de 2014

A MI PADRE

Se lo llevaron los Reyes Magos pero siempre estará en mi corazón. Se fue en silencio, tranquilo, esa mágica noche de este año pero me dejo recuerdos infantiles de cangrejos, excursiones por cerros y majadas imposibles, la bicicleta que me regaló hace 28 años y con la que todavía circuló. No era un hombre de muchas palabras pero admiraba su valentía, su fuerza de voluntad, su tesón. Fotografías de momentos, de recortes de vida, de vacaciones, tiempos en los que me enseñó quizás a ser la persona que soy y en los que aprendí tantas cosas que no olvidaré. No te olvidaré nunca.
Tu recuerdo siempre me acompañará en mi camino, en nuestro camino.

domingo, 22 de diciembre de 2013

2013

Final de trajecte per a aquest 2013 que ens ha  portat bones i dolentes notícies i que ha estat marcat encara per aquesta crisi, o cua de crisi que no deixa que els  ánims progressin i es busquin alternatives sense recaure en aquest fatalisme que ens envolta i que ens fa evolucionar en certs moments cap a un espiral negativa de recreació negre.
Personalment ha estat un any que acabará com no esperava,  esdeveniments  personals que et marquen i et deixen potser un regust de boca amarg però superable. No em puc queixar, continuo tirant endavant aquest blog “a tranques i barranques” sense gaires aportacions d’originalitat (hauré d’ésser més exigent amb mi mateix) i intentant informar sobre tot allò que m’envolta i em  produeix curiositat, tot allò que m’arriba i considero interessant  dintre de les arts, dintre del panorama de la meva ciutat, de Barcelona, del meu espai personal. Encara tinc feina i gaudeixo del que estic fent, d’un de les meves passions a hores :dibuixar. L’altre,  la literatura abandonada per poca motivació i desànim a hores d’ara.
Però pel que fa a l’actualitat més  propera no deixem de rebre aportacions no gaire prometedores,  els bancs en els que ningú hauria de confiar continuent fent de les seves, els polítics comportant-se com a polítics amb un discurs que dista molt del que s’hauria de produir en aquests moments d’incertesa.
El país treien pit i afrontant una dura situació.
La cultura (ensenyament inclós) desarrelada i reben per totes bandes, els artistas intentant  sobreviure en aquest món. Els pobres més pobres (que pasar amb la sanitat?) i els rics més rics que és el destí final en aquest cruel capitalisme que ens absorbeix i ens desborda, que ens porta a no pensar en algunes ocasions més enllà d’allò que tenim davant dels ulls i no vull dir amb això que no hi hagi gent compromesa, continua havent  gent molt vàlida, a la que envejo i que em dóna  esperança sobre un món que cada dia hauriem  d’intentar rescatar de les urpes , de les garres d’aquest  llop dolent de la pel.licula.
Fets que encogeixen el cor: Filipines, Estats Units, Australia, Sudamerica, païssos àrabs enn conflicte etern  i altres…els de sempre problemàtica africana com a rerafons d’una situació que no canvia. Fets que produeixen rabia, com els tirotejos indiscriminats, la violencia a persones o animals, la poca sensibilitat col.lectiva, gent deshauciada sense possibilitats, la poca democràcia que es viu a algunes bandes (desaparició del canal 9 valencià, fatidica carrera contra el llengua mallorquina a ses illes, el referendum a Catalunya…) Traumatismes incompresos.
També  coses positives, no voldria tenir un discurs aprés dels diaris i sense mirar més enllà, la lluita contra el cáncer, la malaria, la Sida. Les actuacions ciutadanes, cada cop més evidents  i que posen de manifest  el carácter solidari de la gent. 
Hem perdut a molta gent coneguda que ha format part de les nostres vides, de moltes maneres, personatges públics que han destacat en algún àmbit i han aportat un gra de sorra a la civilització sostenible. Aquest any són tants, que em seria molt difícil, no deixar-me algún oblidat.
Han tancat o desaparegut molts llocs emblemàtics que quedaran també en el nostre record, en el punt a on volem que es quedin per sempre.  Anyorem a gent molt estimada que ha marxat fora o ha retornat al seu país però que porten al cor.
Desitjos per al 2014 de moment  només “Salut”, proje ctes o objectius, ara per ara, no vull  pensar, no vull projectar, m’he fallat tantes vegades a mi mateix que amb els anys , prefereixo  no explicar res,  centrar-me en viure segons les meves condicions actuals i evolucionar en el temps, obssessionant  temps,  a la recerca del que vull fer sincerament. Ja no em serveix desenfocar-me, o creure en unes il.lusions  fora del meu abast.
Avui escric des dels FCG camí de la meva Barcino, d’aquesta ciutat del món que em regala uns moments incomparables. Demà, ja veurem que faré demà.


lunes, 16 de diciembre de 2013

AVINGUDA DE LA LLUM

Amb la Marina moltes tardes ens arribaven fins a l’Avinguda de la Llum després de classe. Aquell món subterrani ens apropava encara més als nostres somnis que havien començat a créixer al Sistema Martí. Aquells que ens feien pensar que arribarien molt lluny i que les nostres vides canviarien aviat.

La Marina es volia convertir en una gran modista i qui ho diria, que quaranta anys després tindria la seva pròpia firma a París i se la rifarien a l’Eixample de Barcelona per obrir-hi una botiga que ens retornaria el glamour d’aquells temps de llums amb certes ombres.

Aquesta setmana baixa a Barcelona i ens retrobarem després de quasi deu anys de no veure’ns. Les seves visites han estat escasses i des que se'n va anar només rebo cartes on l’enyor d’aquells dies de l’Avinguda de la Llum apareix atrapat a les seves paraules.

Aquella avinguda sota terra, ens oferia modernitat, un constant moviment de gent amunt i avall que sortien i entraven als ferrocarrils, les xerrades dels joves aturats a tocar de la barana de la boca dels trens, les rialles dels grups d’escolars amb les seves carteres, l’ambient de les botigues, les dones que compraven a les botigues de llanes i filatures.

Marina es quedava embadalida dia si dia no durant hores davant de la botiga de les màquines de cosir Singer i jo l’arrossegava i anàvem a fer un gelat a la gelateria de l’entrada o compràvem uns dolços a la Bomboneria Catalunya, encara recordo l’intensa olor de la xocolata i l’exquisidesa en la presentació.

Alguna vegada quedaven amb uns nois de Terrassa i anaven a ballar, eren uns altres temps.

Quan la Marina va marxar cap a França a treballar amb una modista com a aprenenta, jo ja treballava a una escola de Sant Cugat. Havia aprovat les oposicions de l’Ajuntament i ja tenia una plaça fixe. Enrere han quedat tots els llibres que he llegit en els trajectes i una novel·la per a infants que va ser publicada per Edicions 62. Es pot dir que també vaig acomplir el meu somni.

Més tard va arribar en Robert i el seu anell de compromís que va comprar al Basar Orozar a pocs metres d’on ens havien conegut allà a l’Avinguda. I van arribar els nens, el nou pis a l’Eixample i més llibres i sessions de contes a la Biblioteca de Sabadell i més records. Records de joventut.

Quedarem al Zurich per fer un cafè i xerrarem de tot el que ens ha separat aquests deu anys i baixarem al vestibul del ferrocarril encara que sigui per veure només les columnes que queden d’aquella avinguda i tornar a reviure aquells moments, bells moments.

domingo, 24 de noviembre de 2013

SECUENCIAS IV

Secuencias de un viaje interior que nunca se acaba, que transmite una manera diferente de sentir, de ver lo que te rodea, de emocionar a todo aquello que no te emociona ya.
Vivencias que reducen la fuerza de voluntad, que la coaccionan, que  empequeñecen el grado de resistencia humana y limitan las fuerzas.
Lágrimas que exploran una cara tras el cristal, que se mezclan y entorpecen la reacción ante unos hechos ajenos anteriormente, ahora muy cercanos.
Esto es lo que toca, lo que uno se merece, lo que uno vivirá de aquí a unos años, cuando se encuentre sentado ante sí, sólo, sin palabras, sin silencio y sin nadie que visite los restos de lo que fuiste un día. Los deshechos de una  existencia, una secuencia, que esperan su final a orillas de un mar de sueños.

domingo, 3 de noviembre de 2013

NOTAS DE UN PASEO POR NY


Dejemos a los turistas de compras compulsivas por la Quinta Avenida y centremonos en un conglomerado de ocho (quizás nueve millones de habitantes) que respiran por turnos en una ciudad que no duerme, que se mueve las veinticuatro horas del día.
Pasear por la vida de los neoyorquinos desde el sábado por la mañana con el grupo de lucha libre peruano que se concentra en el Hunter College, moverse por las calles de Harlem un domingo mediodía y observar como las mujeres negras arregladas al máximo con sus mejores galas preparan la misa dominical y expresan su agradecimiento a su Lord en la iglesia baptista mientras las futuras promesas del país cantan acompañadas de una orquesta de dos baterías.
Cruzarse con los hombres de gris y negro del distrito financiero y los carritos de comida rápida que hacen su agosto en el minimo tiempo de brunch que se toman los que manipulan los hilos de la economía mundial. O bien disfrutar de un espectáculo en el metro dirección Queens, donde tres jóvenes se suben a las barras y hacen malabarismos y cabriolas a ritmo de hip-hop y rap mientras el silencio en las miradas de la gente nos habla quizás de una incomunicación pactada.
El viernes llegar al oasis del Jardín Botánico de Brooklyn y liberarse del asedio de los rascacielos o perderse en Bryan Park con un café mientras cae la noche y uno sueña que nunca más se marchará de esta ciudad.
Acostumbrarse a la banda sonora  continua del metro que circula próximo a la superficie y luego adentrarse en un club de jazz, secuestrar una silla del grupo de los ajedrecistas y disfrutar de un par de cervezas locales a ritmo de la música entre un público autóctono que se divierte tras la jornada laboral.
Mezclarse entre los miles de deportistas en Central Park y acercarse al mosaico de John Lenon.
Reencontrarse con el pasado de esta ciudad en la isla de Ellis, comprender como la inmigración forjó sus modales.
Enfadarse mucho en el Moma cuando La noche estrellada de Van Gogh ni siquiera se puede divisar de lejos porque esta sitiada por cientos de flashes y cámaras, con unas fotografias que la gente guardará en el ordenador y nunca se volverá a mirar y la poca conciencia sobre el arte que nos rodea.
Disfrutar de un plato de Noodles en plena Chinatown, cuando la sensación de estar en una ciudad hecha de otras tantas ciudades se intensifica o pasear por el parque elevado del Highline donde se observan las partes cambiantes, el continuo ritmo de reforma del lugar, de puertas abiertas a al modernidad, a la incursión en lo más “in”.
Todos estos son pequeños flashes de lo que he recogido de mi experiencia de estos días, sólo pequeños rincones de memoria, de recuerdos que lograré salvar y reconocer que esta ciudad tiene una gran historia a sus espaldas pero también tiene una historia viva, que la hace dinámica y creativa, sorprendente.
No se puede entender o en cierto sentido es complicado no dejarse absorber, verse succionado por su energía y regresar a casa, sin una sensación acentuada de una actitud delante de la vida que condiciona.
Ahora ya parece un sueño, una sección de un tiempo pasado que se quedara en mi subconsciente para mostrarme algún día los lugares que alguna vez visite.

P.D. Mi ordenador con las fotos murió pero cuando las recuperé las cuelgo.

martes, 22 de octubre de 2013

DETERMINACIONES SIN ESPACIO

Separar lo tangible de lo intangible,  lo visible de lo invisible, volver a construir. Consolar al duelo, no atragantarse con los miedos, no forzar caminos proscritos con rodeos asimétricos.
No intentar corromper al lápiz de dibujo ni vestirse con la carne de los personajes que salieron de mi pluma.
No dejar de cortejar a la memoria, provisionarse de piernas livianas y de sentimientos fríos.
No modificar la conducta de los que te vieron salir de la fila. No sentenciar sin acuse de recibo. No llorar.
No pensar que cuando llegue el momento todo estará perdido.
Nunca volver la vista atrás. Contar las arrugas de mis venas.
Buscar un paisaje de sombras y oscuros en un atardecer lejano.
Prepararse para cuando el alma abandone al cuerpo y el tiempo nunca pase, intacta la visión de lo que no va contigo de viaje.
No amar. No imputar a falsos testimonios.
Desgarrarse, crear, soñar en blanco y negro.
Buscar en el abismo de los pensamientos.
Agotar las defensas y rendirse al nomadismo, expropriarse de lo superfluo.

Desvivir.

martes, 6 de agosto de 2013

JUNIO EN TIEMPO MUERTO

Al corral le llegan las voces lejanas de los primeros veraneantes que recorren las calles del pueblo y el golpeteo suave de la pelota en el frontón.
Los campos todavía visten de verde a la espera del calor, de las cosechadoras que dibujen en su piel caminos de ida y vuelta.
Las sabinas se dejan mecer por el cierzo mientras decoran el llano sembrado de estatuas de naturaleza verde.
Los caminos se están perdiendo y ya no queda nadie que te explique sus historias.
Mis ojos recorren la fachada de la vieja casa en busca de nidos de golondrinas, o como los llaman aquí aviones, mientras la ropa golpea contra el muro exterior del pequeño patio.
La luz continua siendo estremecedora, ese cielo azul sin nubes que no he visto en otra parte nunca.
El trabajo de estos días se ha acabado y ya sólo queda regresar al norte y llevarse en el recuerdo otra porción de infancia y la sensación de que el tiempo no pasa.

A veces lamento no haber sabido modificar mi conducta, dejarme atrapar más exhaustivamente por lo que me rodeaba allí, pero también me doy cuenta que mis ojos han envejecido y que no miro de la misma manera, soy un animal en tierra extraña. 

domingo, 9 de junio de 2013

METRO Y TANGO A LAS OCHO DE LA MAÑANA

No hay nada mejor algunos días para deshacerse de esa nostalgia pasajera que te traspasa de vez en cuando que coger la línea 2 del metro y encontrarse con el músico acordeonista, un señor de unos 60 años, con coleta de pelo canoso, gafas metálicas y su viejo acordeón con su toque elegante demodé y sus buenos modales.
Desde hace años nos cruzamos en los comboys  y tengo que reconocer que no he visto a nadie que toque con tanta alma, que versione  los tangos y te lleve hasta el borde de la tristeza para devolverte al momento actual con una sonrisa, porque no tiene nombre lo que transmite su música.

Me gustaría conocer un poco su historia, porque detrás de esa extrema delgadez quizás en otro tiempo, en otro lugar puede que  hubiera un grandioso músico. La imaginación me lleva a una gran sala de conciertos o a un baile y se une al momento actual  mientras desaparece al fondo del vagón, cuando su música ya se ha apagado y yo me preparo para descender del metro revivida por esa intensa manera de interpretar.

jueves, 25 de abril de 2013

POST SANT JORDI


Un Sant Jordi més a una ciutat, Barcelona, que surt al carrer en massa amb l'excusa de comprar un llibre, de comprar una rosa o manifestar-se per un desig cada vegada més evident d'una merescuda independència.
Un dia de bon temps, d'un sol que il.lumina les Rambles, els Passeigs, els carrers que limita un espai-temps, 23 d'abril.
Encara que la realitat sigui això una excusa, per a que tothom (intrusisme deleitant)  pugui publicar un llibre: mediàtics, televisius, polítics, esportistes... i comprovar que malauradament la nostra taxa de lectors va caient poc a poc.
En molts casos aquests llibres quedaran oblidats a sobre d'una taula i/o molts ni tan sols s'arribaran a obrir. Tot i que, s'ha de dir que els llibres també s'han convertit en un objecte de luxe. Caldria valorar el global del que es paga.
En contra d'aquest boom, escriptors seriosos (incansables treballadors)  que defensen la seva carrera, la seva forma de pensar, de transmetre, d'aconseguir que molts s'identifiquin i es trobin atrets per la lectura.
Una lectura que implica moltes coses però no deixa d'ésser un fet cultural,  un fruir del que llegeixes en paper o digital (endinsar-se en altres móns que ens omplin), que ens fa potser més lliures, més oberts, més entenedors.
Però per als lletraferits és un dia per regalar, per omplenar de lletres i literatura la vida de tots aquells amb qui la compartim. La Festa del Llibre i de les emocions.
Vaig deixar-me emportar per l'onada de Rambla Catalunya dos cops. La primera, temps destinat per dinar, xerrar i viure l'ambient amb una editora amiga i la segona, em vaig arribar fins a la paradeta de La Central per gaudir de la signatura de llibres d'un escriptor i amic que em fa sempre retrobar-me amb la bona literatura. L'Edson Lechuga signava al seu primer Sant Jordi i es mereixia que tots aquells que hem gaudit del seu bon savoir faire l'acompanyessim.
Va ser un moment d'aquells per recordar, per tornar a viure potser en un altre Sant Jordi.
En un altre temps, que haurem de plantejar-nos moltes coses i que tant de bo continui sent amb la inseparable i incomparable  companyia dels llibres.


sábado, 20 de abril de 2013

PIEDRA DE CARNE


Nicolás llegó al pequeño pueblo con su cuaderno de dibujo y su mochila después de un largo e intenso viaje por Italia. El atardecer le transportó por las diminutas y empinadas calles y decidió que se quedaría allí unos días. La atmósfera y la calma le parecían propicias para acabar allí su aventura antes de regresar a Barcelona, antes de retomar su vida en la ciudad, de perderse en sus noches sin dormir y de someterse a la metódica rutina de una cotidianidad censurada, que no le prometía nada nuevo.
Encontró un hostal regentado por una mujer de aspecto algo curioso, con sus gafas de concha y una bufanda a rayas, indescriptible para un mes de agosto sofocante como aquel.
―¿Viaja sólo?― le preguntó ―Aquí tenemos rincones fantásticos para dibujar observando el cuaderno que descansaba encima del mostrador de recepción.
Nicolás no se sorprendió y recorrió visualmente las paredes de la entrada recubiertas de fotografías de plazas, de puertas, de ventanas con flores y se sintió todavía más satisfecho de la elección por un momento.
Descargó la mochila en su habitación y se propuso una cena frugal en algún establecimiento de la población.
Cuando salió del hostal la noche había cubierto las calles y el aroma de jazmín y rosa deleitaba sus sentidos. Caminando se perdió.
De pronto al doblar una esquina, llegó a sus oídos la risa de unos niños pero no alcanzó a percibir desde donde se emitía. Continuo caminando y apresuró el paso para aproximarse y descubrir de donde provenían. En la siguiente calle le pareció observar una luz blanca y pudo vislumbrar la silueta de tres niños reales. Las figuras se movían dentro del haz de luz y corrían hacía una plaza que se divisaba al fondo, al final de la calle.
Nicolás corrió en pos de aquella aparición, de aquella deslumbrante luz. Cuando los niños llegaron ante la fuente se apoyaron en el reborde y asombrosamente se convirtieron en piedra, se fusionaron con la estructura de la fuente y poco a poco la luz se fue apagando, mezclándose con la noche, con una oscuridad que los engullo delicadamente.
Nicolás llegó ante la fuente y no pudo entender lo que había sucedido. Paralizado extendió su brazo lentamente y aproximó su mano hacía el conjunto de niños, piedra de carne. Al tocar sus cabezas sintió un calor, una energía menguante que iba desapareciendo hasta devolverle solamente una sensación de frío inesperado.
Se quedó allí quieto, contemplando la escena mucho rato.
No tenía a quien contar lo sucedido y acabó decidiendo regresar al hostal para descansar e intentar dormir  aunque ya sabía que sería casi imposible.
Por la mañana se instaló en el café de la esquina de la plaza y cuál fue su asombro cuando los niños continuaban petrificados, adheridos a la fuente en la misma posición en que los había dejado por la noche.
Preguntó al camarero sobre la fuente pero no le supo dar razón sobre la historia y lo más extraño, él sólo veía una fuente. No sabía sobre que niños le preguntaba.
No podía dejar de comprobar que continuaban en su sitio y que de la fuente no brotaba ni una sola gota de agua.
Decidió recuperar su idea de disfrutar como un turista más y se fue a recorrer el pueblo y los alrededores para aprovechar sus últimos días sin olvidarse ni de la fuente ni de los niños.
Durante tres noches observó el idéntico espectáculo, cada día las figuras se convertían en piedra y el misterio incrementaba su curiosidad.
En su último día decidió actuar y se plantó a esperar delante de la fuente justo en el sitio dónde los niños acababan su recorrido.
Al oír sus risas cercanas, el nerviosismo y el miedo se apoderó de la situación y sólo pudo reaccionar cogiendo su cuaderno, abriéndolo como parapeto ante la luz cegadora, blanca e intensa que se dirigía hacía él.  A pesar de aquel terror que sentía, quería experimentar lo que pasaba.
Todo sucedió muy rápido. El haz de luz lo envolvió junto a los niños, sintió un calor intenso y luego nada. La oscuridad total llegó a la plaza.
De la fuente empezó a brotar agua.

La niña recogió del suelo el cuaderno que descansaba al lado de la fuente, tocó el agua limpia y fresca con la punta de sus pequeños dedos y corrió hacía su madre que la esperaba sentada en la terraza del café de la esquina.
Al llegar junto a la mesa abrió el cuaderno, contempló curiosa los dibujos sobre paisajes y pueblos. Se paró en la hoja donde aparecía una plaza con una fuente, a la que se reclinaban tres niños. Uno de los niños dibujado se giró y le guiñó un ojo. Con una sonrisa le correspondió la niña  mientras su madre la besaba en la frente.
Era un día sofocante, en un pueblo cualquiera de la campiña francesa, en una plaza con una fuente de piedra, con un agua cristalina que musicaba el momento junto al arrullo de  las palomas en una banda sonora de verano.
Una mujer con una bufanda a rayas cruzaba con un carrito de la compra mientras  la niña y su madre abandonaban la plaza.
― Mamá ¿ me puedo quedar el cuaderno? preguntaba la niña a su distraída madre.
Lo que no se imaginaba es que en la página siguiente, a la que todavía no había llegado, se encontraba atrapado Nicolás, revolviéndose desesperadamente por salir del cuaderno, mientras luchaba contra una luz blanca.

miércoles, 20 de marzo de 2013

NOLOTIL 3 - ENANTYUM 6

El dolor me agota, corroe mis fibras nerviosas y irrumpe en mi sueño para desconcertar mis sentidos.
Hoy no he encontrado nada que pudiera doblegarlo, ni el arsenal terapéutico más completo y estos días (8 consecutivos) lo he adoptado en mi vida como silencioso acompañante de sobremesa.
Hay momentos en que abandona su estado físico más real, más tangible, esa sensación de malestar constante y traspasa la frontera convirtiéndose en algo más profundo que ataca directamente al cerebro y que se mimetiza con el dolor personal que llevo dentro, que estaba olvidado, enclaustrado, deshabitado y retoma sus fuerzas para atacar a mi parte más indefensa.
El dolor ajeno también me hace daño estos días, me llena de tristeza, desasosiego, desamparo que se perpetua veinticuatro sobre veinticuatro horas y que no me redime tampoco del que yo he causado, porque eso es lo que más me duele en el fondo.

martes, 12 de marzo de 2013

HUMOR MUY NEGRO

Agradecer a los señores ladrones que entraron en casa la semana pasada que sólo se llevaran la grifería completa, el cobre de la instalación del agua y la comida de los gatos, que fueran tan cuidadosos con sus investigaciones en los armarios y lo volvieran a dejar casi todo como estaba.
Muchas gracias

miércoles, 13 de febrero de 2013

SÁBADO DE CARNAVAL

Sentado junto a gángsters, hawaianas, princesas, brujas  y espectros el escritor de segunda mano viaja de Terrassa a Barcelona en un tren nocturno. No precisa de otro escenario para imaginar otras historias. Las que le cuenta el tren entre consumiciones de supermercado 24 h de alta graduación alcohólica y jovencitas de maquillaje excesivo le devuelven junto al reflejo de la ventana a unos años pasados en su propia piel.
Las conversaciones rememoran otros fines de semana gastados en un recorrido incierto por locales oscuros, anónimos y las risas le ponen en el rastro de momentos de película francesa.
Pero la sensación de no existir, de no viajar en ese tren no desaparece. Conmueve a la trayectoria del escritor y le acerca más al silencio de sus propias entrañas convertidas en calles desiertas de su propia verdad.
En la estación del centro recoge su bicicleta y sube Rambla Catalunya despacio, observando las trasnochadas cenas de terraza y a los transeúntes acelerados que caminan en sentido contrario.
Disminuye la marcha de su paseo al reconocer el  bar Alfa , se detiene y encadena su Orbea roja en una farola junto a la entrada. El escritor del segunda mano recoge su invisibilidad y se adentra en el bar, buscando apoderarse de la sombra de alguno de esos cuerpos que se mueven en la pista insaciables, evasivos, rápidos mientras la música excitada por las manos del pinchadiscos enloquece y se cuela por los poros de los allí presentes.
Finalmente se acomoda en la barra para refugiarse en un gin tonic desfasado  mientras piensa en aquel libro que no llegara nunca a acabar y en aquel lugar del cuál ya no saldrá sin dejar atrás un recuerdo agridulce de melancolía disfrazada de fatalidad.

martes, 15 de enero de 2013

El HOMBRE QUE NO TENÍA SECRETOS

Sueño. Silencio. Calma. Un mundo fuera que fluye tras la ventana de un pequeño comedor. Detrás muy cerca, otro mundo que duerme, que descansa, que se reconstituye, que se afianza.
En el comedor, una pared que respira, que convive con ese hombre, ese mundo que duerme al lado.
Una pared que conoce todos sus secretos y que vive su vida, que le comprende y que le recuerda cada día hacía donde va.
Cada mañana el hombre entra en el comedor. La pared le observa, mientras el hombre se toma un té y planifica sus movimientos diarios.
Hace meses que el hombre hizo de la pared su refugio, inicio una comunicación necesaria con el mundo que fluye tras la ventana, dibujando unos símbolos vitales. Esa interacción despertó a la pared, respiró y se manifestó dándole al mensaje del hombre un nuevo símbolo inesperado. Una noche completó un trozo más del enigma de la existencia del hombre.
El hombre lo tomó como una nueva señal, extrañado, no pudiendo imaginar quién había dibujado ese nuevo símbolo. Finalmente se dejo llevar por lo incomprensible, la pared le acompañaba en su devenir.
El mensaje y el final de la historia sólo lo conocen el hombre y la pared.